Y me digo a mí mismo: parece que no haces nada bien.
No eres lo que buscaba, porque en realidad no buscaba nada, o nada como lo que encontré en ti.
No eres lo que necesitaba, porque no tenía la menor idea de que necesitaba las cosas que tú me has dado.
No sabía muchas cosas, hasta que tú me las mostraste.
Descubrirte ha sido descubrirme.
Tu mirada del mundo, me ha ayudado a encontrar la mía.
Algunos buscan solo oro, yo tu mano no soltar.
(via dikotur)














